Publicado el junio 24, 2019 por Caroline Almeyda

Existió una época en la que me sentía profundamente incómoda con la vida. Todo me parecía absolutamente “normal”, nada me sorprendía y nada me hacía vibrar. Pasar tiempo a solas era un calvario y compartir con gente mucho más. Estaba algo así como: en mi momento más insoportable.

Me acostumbré a vivir en ese estado. Un piloto automático activado que aunque no me hacía sentir a gusto, tampoco me impulsaba a cambiar.

Con el tiempo descubrí que la causa de mi malestar era “mi pérdida de tiempo”.

Sí, estaba concentrando mi energía y mi atención en actividades y personas que no significaban nada para mí, no aportaban valor y no me hacían feliz. Pero comprender esto y llegar a verlo, me tomó años, ya que no tenía plena conciencia de quién era y cuál era mi propósito de vida.

Una vida aburrida, sin brillo o sumergida en culpas y tristezas tiene cabida cuando la mente no está enfocada en lo realmente importante. Divaga y tiene tiempo para utilizar las emociones en tu contra. Por eso, ganar el juego mental es el primer paso para construir la vida que quieres. Y sí, es difícil, lo sé.

Pero, ¿qué es lo realmente importante para ti? Pues, tu tarea más importante es descubrirlo.

Esta es la parte más chévere de todo el proceso. El camino al autoconocimiento.

Quizá te pase como a mí. Una chica que ama un poco de cada cosa y no sabía en qué concentrar todo su potencial. Es normal, te puede pasar, y no significa que tengas que amarrarte a un solo aspecto. Lo realmente importante es conocer qué es eso que te apasiona y te hace vibrar el corazón.

Llegar a descubrirlo te llevará al camino de la aceptación.

Dejarás de sentirte culpable por ser quien eres, dejarás de pedir disculpas por sentir o actuar conforme a tu voluntad, dejarás de tener miedo de hacer lo que amas y por sobre todas las cosas dejarás de buscar aprobación externa, porque tendrás la aprobación más importante; la de ti mismo.

Cuando decidí que quería cambiar mi vida, me propuse no desperdiciar ningún segundo y comencé a hacer cosas que me trajeran un montón de inspiración.

Bueno, bueno y ¿qué puedo hacer para encontrar inspiración?

Te dejo un listado de cosas que a mí me funcionaron:

Improvisa

No intentes hacer algo bonito, algo que le guste a todos, algo que sea políticamente correcto. Saborea el vértigo de hacer algo que no planeas, incomódate con el proceso, haz aquello que dijiste “yo nunca haría…”.

 Documenta tu proceso

Grábate, toma fotos, escribe, diseña un journal, dibuja o haz lo que quieras, pero crea una huella de tus pasos hacia el crecimiento. Nadie tiene porque saberlo. Te lo juro que te encantará devolver el tiempo y descubrir que lo que pensabas cambia con el paso del tiempo.

Invierte en ti misma (o)

 Apúntate a ese curso que quieres, inscríbete en una clase de canto, danza, manualidades, natación o lo que sea. Descúbrete adquiriendo nuevo conocimiento y mira como con eso comienzas a transformar tu historia.

Hazte preguntas incómodas

¿Quién soy?, ¿cambiaría algo si no hubiera nacido?, ¿soy capaz de hacer feliz al mundo? Son preguntas que activan el reconocimiento de nuestra identidad. Una de las cosas que más disfruto al conocer una persona es hacerle preguntas incómodas. Por lo general, terminan evadiendo el tema o poniéndose nerviosos. ¡Entendible! no estamos acostumbrados a cuestionar quienes somos, ni la realidad en la que estamos inmersos.

No tengas miedo a cambiar la forma en la que te mostrabas al mundo

Nadie tiene por qué juzgarte si antes te gustaba el color rosa y ahora te gusta el amarillo. Tienes derecho a reinventarte, a salir de la zona conocida y crear una nueva realidad. Aunque te cuestionen, no son ellos los que van a vivir la vida que quieres.

¡Siente! Ser emocional no es un defecto

Eve Ensler dedicó un hermoso poema a las mujeres del mundo titulado «I am an emotional creature». Y desde que lo descubrí no me da pena decir que soy una chica emocional; esa característica aparentemente negativa para el mundo, me permite sentir con mayor intensidad, conectarme con los otros, empatizar mejor, servir a otros entre muchas otras cosas bonitas. Así que si tú también eres así, adelante, ¡es momento de sentir!

Multiplica tu conocimiento

 ¿Leías un libro al año?, ahora lee dos. ¿Veías solo pelis de acción?, ahora ve también las románticas. ¿Te gustan solo las matemáticas?, bueno, ahora descubre un poco de historia. El conocimiento es poder y el poder ayuda a transformar el mundo. ¡Esta es una bonita forma de mantener tu mente ocupada!

¡Conecta con los otros!

Responde ese mensaje que te enviaron y no querías abrir, ve por el café que prometiste hace meses, abraza a tu mamá si la tienes cerca. No olvides que somos almas viviendo una experiencia humana y necesitamos de los otros para poder avanzar.

No te obsesiones con los resultados

Conecta con esa parte de ti que es un nervio, un desastre, una locura. Deja que eso, te ayude a liberarte de la necesidad de controlarlo todo. En el caos también hay belleza.

No mires, ¡observa!

Hay inspiración en todas partes. Todo es escribible, transmutable y sensorial. No dejes que el aburrimiento llegue a tu vida cuando hay un universo de cosas por descubrir. Solo mira a tu alrededor, seguro hay cientos de cosas en las que no te habías fijado. Ve a descubrirlas.

Activa el hábito de encontrar inspiración a donde quiera que vayas y habrás vencido el monstruo de una vida sin sentido.

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